La ortopedia maxilar aprovecha el crecimiento de los niños para corregir la forma y la posición de los maxilares. Actuar a tiempo puede evitar tratamientos más largos o complejos en la adultez.
¿Cuándo consultar?
Recomendamos una primera valoración alrededor de los 7 años, aunque el niño todavía tenga dientes de leche.
Señales de alerta
- Mandíbula muy adelante o muy atrás.
- Mordida cruzada: los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo.
- Respiración por la boca o ronquidos frecuentes.
- Hábitos como chuparse el dedo después de los 5 años.
¿Cómo funciona?
Usamos aparatos funcionales u ortopédicos, fijos o removibles, que guían el crecimiento de los huesos. El doctor define el aparato y el momento ideal según la edad y el desarrollo de cada niño.